CMLP VEINTIUNA - CMLP XXI PROMOCION
  CERTAMEN C 2013
 

CERTAMENES CULTURALES

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JUEGOS LEONCIOPRADINOS 2013 - CAT. III

UN EXTRAÑO TUNEL

Por:  José Hinojosa Bisso

Narración ganadora de la medalla de oro
 
David abrió los ojos, los restregó y dio un grito de horror al notar que no veía absolutamente nada. Yacía tendido boca arriba en un lugar, para él, completamente desconocido y en silencio total. Aterido de frío de la cabeza a los pies, casi no podía moverse. Quiso incorporarse pero no lo logró, tomo aire, volvió a intentarlo y por fin pudo al menos sentarse. La total oscuridad en la que estaba, le hizo temer caerse y no quiso ponerse de pie. De rodillas se arrastró haciendo círculos sobre el suelo, tanteando con los brazos extendidos lo que había a su alrededor. Palpó claramente dos paredes lisas frente a frente y pudo darse cuenta entonces que se encontraba en algún extraño túnel y que probablemente no había perdido la visión. Poco a poco sus ojos se fueron acostumbrando a la oscuridad, sus pupilas se dilataron como nunca y claramente pudo distinguir un pequeño y lejano punto de luz que le señalaba una salida al fin. A pesar de todo, sonrió de satisfacción, se puso de pie e inició la marcha hacia la boca del túnel aquel. Lentamente y rozando las yemas de los dedos con la pared a su izquierda, empezó a descontar metro a metro, una distancia que no pudo calcular.

El instintivo caminar del Mayor de Infantería, le permitió a su mente casi en blanco, preguntarse por que estaba solo y en esas condiciones en aquel frío y oscuro lugar. Una situación que le parecía por demás irreal. Con mucho esfuerzo se fueron plasmando uno a uno en su cerebro, pequeños recuerdos guardados en la memoria reciente. Recordó entonces la horrible pesadilla con la que había despertado, mientras dormía en su casa, solo unas horas antes, pero que le parecía ahora, como perdida en el tiempo. Una pesadilla más, de las tantas que empezó a sufrir la mayoría de las noches, desde que retornó de Ayacucho y que iban minando poco a poco su ser. Mas lejanos en el tiempo, también estaban los recuerdos de aquellas noches de placido sueño sobre los viejos catres de malla de alambre de las también viejas cuadras del Colegio Militar Leoncio Prado, sueño interrumpido solamente -varios días de por medio- por las sacudidas "despertadoras" del cadete "imaginaria" del turno anterior o por algún despreocupado oficial de ronda de profundo vozarrón.

Lejano también el momento en que recibiera de manos de su madre, el primer fusil de guerra que acarició en su vida y que durante tres años solo le sirvió para desfiles, ejercicios de tiro y seguras maniobras en alguna zona de práctica militar. Un fusil que en todo momento solo abatió blancos de cartón, no como las armas que ahora debía usar, y que merced al incremento del terrorismo, tuvieron que ser amaestradas para matar o morir, en defensa del orden interno y de la vida propia. Al igual que muchos ex cadetes leonciopradinos, nunca pensó seriamente continuar su vida como militar y fue así que al terminar la secundaria, decidió seguir ingeniería en la Universidad del Callao. Pero dos años mas tarde, animado por algunos de sus antiguos compañeros del CMLP, que estudiaban en la Escuela Militar de Chorrillos, cambió de rumbo y terminó ingresando a ella, iniciando entonces una excelente carrera en el Ejercito Peruano y recuperando aquellos dos años que pasó como civil. Durante una década de paz había prestado servicios en diferentes guarniciones del país, pero luego, al arreciar la guerra interna desatada por las huestes de "SL" en la sierra del país, siendo ya Capitán, recibió la orden de trasladarse a la Zona de Emergencia de Ayacucho, zona donde los combates entre los terroristas y las Fuerzas Armadas eran cada vez mas frecuentes, y donde las perdidas de vidas humanas se multiplicaba sin parar. Fiel a sus principios, siempre se comportó de acuerdo a las circunstancias, noble pero valiente y decidido, combatió fieramente al enemigo, no pasando inadvertido para él, contribuyendo a ello, el gran parecido con un simpático héroe del cine, que desde adolescente tuvo. Tampoco pasó desapercibido para sus superiores, quienes le encargaron misiones más difíciles cada vez. Combates que terminarían marcándolo para siempre y que serían a la postre el motor de las frecuentes pesadillas, donde la sangre, el sufrimiento y la muerte eran el denominador común.

Paso a paso, hacia la cada vez mas cercana luz, David revivió aquella forzada incursión a aquel lejano pueblo enclavado en los Andes del Perú, tras las huellas de una grueso contingente de "SL". Volvió a vivir la impotencia que sintió en aquel momento, al no poder enfrentar cara a cara, a quienes parapetados tras los escudos humanos que representaban los inocentes pobladores del lugar, abrieron rápido fuego sobre su tropa, sin herir a nadie felizmente, por suerte y también por la buena distancia que los separaba. Por enésima vez, recordó que poco a poco acortaron distancias, consolidaron sus posiciones y mientras preparaba la táctica a seguir, vino una tensa y angustiosa calma, largos minutos que parecieron siglos, hasta que ocurrió lo impensado. Un niño se soltó de los brazos de su madre corriendo a lo que parecía su hogar, instintivamente ella se levanto tras él, dejando indemne al terrorista que se encontraba detrás, esté se tendió en el suelo, apunto y de un solo disparo mató a la mujer. Se desató entonces el pánico y el infierno se hizo presente en aquel pobre y triste lugar. Algunos pobladores tuvieron suerte y pudieron escapar. Los “senderistas” llenos de ira, olvidaron por un instante al ejército, y dispararon a mansalva a la aterrorizada gente que huía sin saber donde ir. Algunos cuantos cayeron en medio del fuego a discreción de ambos lados, que de inmediato se inició. Decenas de anónimos héroes de un pueblo que solo quería vivir en paz y en libertad, anónimos héroes cuyo sacrificio dejó a sus asesinos al descubierto, permitiendo al ejercito acabarlos y tomar el lugar. Una victoria mas para el "Capitán Flint" como llamaban a David sus amigos y también sus enemigos, una victoria que a pesar de haberse realizado limpiamente, para él, llegó teñida de sangre de inocentes, de muertes que nadie habría podido evitar. Hombres, mujeres y niños, cuyos ensangrentados cuerpos y rostros sin vida, siguió viendo en sus sueños hasta la noche anterior. Aquella acción de combate, había sido una las últimas que realizó en Ayacucho. Sumada a las anteriores, le habían dado una excelente foja de servicios, lo cual le sirvió para ascender al grado inmediato superior. Para entonces el "SL" lo tenía bien identificado y "marcado", por lo que recibió con agrado su traslado a fin de año, a la capital.

Extrañamente, David notó que mientras se acercaba al final del túnel y la luz brillaba con mayor intensidad, las molestias que sintió al iniciar la marcha, habían cesado y dado paso a una sensación de bienestar. Pero no encontraba explicación a lo que le estaba aconteciendo. ¿Era real todo esto o estaba viviendo un sueño más? Se preguntó. Tenía grabado en su mente, que esa mañana a consecuencia del desvelo, se había levantado mas tarde que de costumbre y quizás no llegaría a tiempo al cuartel. Por precaución cambiaba siempre la ruta de salida. Pero hoy, sacó su vehículo y tomo la más directa, una calle ancha pero peligrosa también, pues a solo tres cuadras de su casa, un “rompemuelles” enorme forzaba a detenerse a cualquier vehículo casi por completo. Consciente de ello iba alerta, mirando bien ambos lados de la vía. Fue entonces que divisó al lado izquierdo del obstáculo, a dos hombres que simulaban ser jardineros, extrayendo dos fusiles de unos sacos de yute. Aplicó los frenos de inmediato, retrocedió girando y puso el frente del Toyota directo hacia ellos. Se tendió de lado sobre los asientos, mientras que al tacto sacaba de la guantera la Browning 9 mm., que era lo único que podía salvarlo en ese crucial momento. Solo uno de los terroristas disparó inicialmente. El segundo, agazapado intentaba flanquearlo por la derecha. Las primeras balas del AKM llegaron a poca altura, apagando el motor casi de inmediato. Sin opción a escapar solo le quedaba luchar. Levantó un instante la cabeza viendo al segundo hombre a unos metros de él, recordando su exacta posición, sacó solo el cañón de la pistola por la ventanilla abierta, hizo un solo disparo y el ruido del arma rival al estrellarse en el piso le confirmó que felizmente había dado en el blanco. Ahora boca arriba, debía impedir que el otro hombre se pusiera a su lado, pues la puerta no sería defensa alguna para aquellas balas asesinas, casi a ciegas hizo varios disparos mientras se erguía para descubrir la posición del enemigo. La lluvia de vidrios del parabrisas destrozado le dio la respuesta. El terrorista no había conseguido tomar una posición muy favorable, pero casi tendido en el piso cerca al extremo izquierdo del coche, para el también era inalcanzable. Segundos después ocurrió algo inesperado, un tercer terrorista que aguardaba cerca, en el vehículo de escape, decidió intervenir en aquella contienda que para entonces iba casi igualada. Raudamente cubrió la distancia y situándose cerca al compañero caído, vació la pistola que llevaba, sobre la puerta derecha del Toyota, sintiendo David varias balas que penetraron su cuerpo. Un ulular de sirenas escuchó a lo lejos, era la policía que alertada por los vecinos de aquella tranquila urbanización, se acercaba rápidamente. Se levantó entonces el primer hombre, quien ya había recargado el AKM, abrió la puerta izquierda del coche, apuntó y disparó una última ráfaga mientras él lo miraba fijamente.

El Mayor de Infantería se sacudió, definitivamente todo había sido un mal sueño, pensó. Una cálida y potente luz lo envolvía ahora, había logrado salir de aquel extraño túnel del tiempo, que lo había alterado tanto. Un verde prado se extendía a sus pies, se sintió feliz, corrió alegremente durante varios minutos hasta llegar a un grande y hermoso jardín. Disfrutó del aroma de plantas y flores. Varios hombres mujeres y niños que aparentemente cuidaban de el, lo saludaban cordialmente, como si lo conocieran de tiempo atrás. Recién entonces reparó en lo que no había visto en la oscuridad en la que había estado sumido un rato antes. Iba vestido con el hermoso uniforme de gala del Ejercito del Perú y no se preguntó como así. Estaba entusiasmado y gozando de este hermoso lugar. Entonces contempló un majestuoso edificio de mármol más allá del final del jardín. Lo imponente de este, le hizo disminuir el paso y caminar con solemnidad. Subió lentamente las gradas que conducían a la gran entrada, donde dos húsares desarmados hacían guardia con el rostro imperturbable, respondió entonces al saludo militar de ellos e ingresó. Una enorme sala rectangular se abrió ante sus ojos, a lo largo de ella, cientos de hombres y mujeres, estaban en correcta formación, civiles y militares vestidos de gala. Centenares de militares, marinos, aviadores y policías, lo iban saludando marcialmente a su paso. Empezó a mirar con atención aquellos rostros, muchos de los cuales le resultaban familiares, a algunos los recordaba por las noticias en los medios y a otros porque los había conocido personalmente. No era posible esto, pensó entonces, casi todos habían caído en acción de armas. Ya casi al final de la sala, estaban otros rostros harto conocidos, rostros que había visto desde niño en los libros de historia. Al fin comprendió David la realidad, ahora era un leonciopradino más, que había ingresado al Panteón de los Héroes del Perú.
 
"EN MEMORIA DE CAMILO DAVID SOTO VELEZ, MARTIR DE LA XXI PROMOCION DEL CMLP"
 
MARAVILLOSA AMISTAD

Por:  Oscar Pineda Cortijo

Narración ganadora de la medalla de plata
 
Había una vez un pueblito llamado Desaguadero, ubicado en la frontera de Perú y Bolivia, allí había sido destinado, un Oficial de Policía, ex cadete del Colegio Militar Leoncio Prado de Lima que llegaba alegre a cumplir con sus nobles ideales de servicio. El Pueblito era de singular belleza, a orillas del lago navegable más alto del mundo, con sol radiante, cielo celeste y nubes como algodón. Unidos  peruanos y bolivianos por raíces históricas, con usos y costumbres similares, escuchaban  zampoñas y quenas, música del alma y comerciaban sus productos a través del Puente Internacional. 

El Oficial Martín, fue presentado a las autoridades y a su compañero el Sub-Oficial “Charapa”, quien lo recibe con aprecio, hospedándolo en su alojamiento. Martín, algo triste por los cambios, todos los días era seguido por una perrita, con la que jugueteaba, bautizándola con el nombre de “Pirula”, y como nadie la reclamaba, la adoptó. Siendo frecuente ver a Martín acompañado de la perrita, de raza “Chusqui-salchicha”, color marrón, orejas caídas, mirada tierna e inteligente, ante una orden, paraba las orejas y obedecía, una de sus gracias era, sentarse, saludar y danzar en dos patitas.

Martín, profesional visionario, con el apoyo de algunos pobladores, implementó en la Escuelita del lugar, una pequeña Biblioteca y un Salón de Juegos, recibiendo elogios por estas actividades, pero lo que más comentaban era, el cariño como trataba a “Pirula”, siendo motivo de distracción  de niños y adultos, ver cómo Martín y su  perrita jugaban, ella se prendía con sus colmillos de los flecos del poncho de Martín y él danzando daba vueltas, hasta que “Pirula” vuele por los aires y ruede por el suelo, y ella lejos de acobardarse, retornaba ladrando una y otra vez a continuar el juego,  hasta que Martín se detenía diciendo, me ganaste, siendo acometido a mordiscos y lametazos por “Pirula”.

Cierto día de Aniversario Boliviano, Martín y las Autoridades fueron invitados a Desaguadero “Boliche”, en dicho lugar el Alcalde, amigo y conocedor de la fama de Martín-policía investigador, deportista, y bohemio, lo desafía para participar en competencias: tenis de mesa, juego de dados “La Generala”, similar al “cachito”, y finalmente a la competencia de canto y la ingesta de tragos fuertes. Martín le ganó al Alcalde, casi en todas las competencias, siendo aplaudido por todos, en especial, por el público femenino, a quienes dedicó algunas canciones, entre ellas, el Valsecito: “En la perla del Callao y a las orillas del mar, se divisa la silueta del Colegio Militar, él es todo juventud la esperanza del Perú…”, con baile y aullidos incluidos de “Pirula”. Y cuando se disponía a retornar al lado Peruano, los Gendarmes se lo impidieron, diciéndole que era una orden superior, dándole hospedaje. Al día siguiente, el Alcalde lo reta para continuar compitiendo, pero pierde nuevamente. En esas circunstancias, llega en su busca el Sub-Oficial “Charapa”, manifestando que con urgencia se requería su presencia en el lado peruano, respondiéndole el Alcalde:”Tu Jefe se queda aquí, todo puede esperar, estamos de aniversario y nuestra competencia aún no ha terminado”. Martín consciente de lo peligroso que se había tornado la situación, decide perder en algunas competencias que incluía apuestas, se hace el dormido y en horas de la madrugada, escapa con “Pirula”, siendo descubiertos por los Gendarmes, quienes conocedores de los hechos y viendo el dinero que portaba,  le sugieren que escape por el Puente Internacional, advirtiéndole que quien se atreve a cruzar el puente a esas horas, sea por  la oscuridad, el viento, la borrachera o los disparos de los Gendarmes, caen muertos al Lago; Martín decide arriesgar, lo dejan correr, pero luego disparan a matar, sin lograr su objetivo. Martín exhausto, ya en el lado peruano, se dirige bajo el puente para miccionar, es zona de basura y fango, con una fuerte corriente de  desagüe del Lago, camina unos metros y cae desmayado. “Pirula” trata de despertarlo, ladra, aúlla y le impregna sus huellas,  luego se dirige al cuarto del “Charapa”, éste al escuchar ladridos pensó, ya viene mi Jefe, pero ella estaba sola, y al persistir sus ladridos, la sigue, viendo que se interna en el basural, alumbra con su linterna y verifica que se trata de Martín, que estaba como muerto. Lo traslada a la casa de un experto viajero, quien dijo: “Se está muriendo congelado, debemos flagelarlo”, cogió un látigo de caballo y lo azotó, logrando la irrigación sanguínea, lo abrigaron y le dieron té caliente con caña, reaccionó y le contaron lo sucedido, abrazó a “Pirula” y llorando exclamo:¡¡¡Gracias, gracias a Dios me salvaron la vida!!!.

Al día siguiente, el “Charapa” le dice a Martín: “Han informado que hoy en la noche, pasaran por la frontera un cargamento de drogas, y para ello estaba planeado que Usted permaneciera en el lado Boliviano, para que todo lo realicen sin ningún problema”.De inmediato, Martín montó un operativo y capturó a los “Narcos” con un cargamento de drogas; fueron encarcelados, pero se ufanaban que no les pasaría nada, porque tenían padrinos poderosos en ambos países.

Continuaron los operativos, cada vez más peligrosos. Martín en lugar de chaleco antibalas, se ponía su polaca azul,  y cuando le recriminaban sus compañeros, decía: “Mi polaca de Cadete me protege más que mil chalecos antibalas”, y así era, mientras que en ambos lados caían muertos y heridos,  Martín y “Pirula”,salían ilesos, danzando al final de cada operativo, y Martín entonaba : “Leonciopradinos, alto el pensamiento como una bandera y encendida el alma como azul hoguera, recio el corazón... acompañado sólo de los aullidos de “Pirula”, como el triste presagio de una muerte anunciada; ganando el apelativo del “Cadete y su Pirula”. Sobresalían siempre la valentía de Martín y el olfato de “Pirula”, quien encontraba la droga donde quiera que fuese escondida. 

Los “Narcos” eran recriminados por sus continuos fracasos, y éstos decían: “Si quieren otros resultados, tienen que eliminar al Cadete Peruano y su Perra”, respondiéndoles: “No se preocupen, nosotros ya lo estamos planeado y coordinado al más alto nivel”.

Enterado Martín de la próxima llegada, de embarcaciones con toneladas de droga, vía  lacustre a Yunguyo, solicita a su Comando, autorización y refuerzos, respondiéndole que el  operativo estaba aprobado, pero que sería comandado por un Oficial de más alta graduación, el Comandante CENTURION, pero que, siendo él, el Oficial con más experiencia en la zona y que tenía la única perra que detectaba drogas, su participación era imprescindible, ordenándole presentarse sólo con su perra, en la fecha, lugar, y hora señalados. El 26 de Agosto, Martín con su “Pirula”, se constituyen a las orillas del Lago, dándose con la sorpresa que ningún representante de las Fuerzas del Orden llegaba, y menos el Comandante CENTURION. En esas circunstancias, los “Narcos” los descubren y los persiguen a balazos, Martín cae mal herido, dispara su última bala, abraza a su “Pirula”, mira al cielo implorante, y exclamó ¡¡Abba Padre!!, siendo cobardemente acribillados, y cuando “Pirula”, moribunda, arrastrándose lamía la cara ensangrentada de Martín, el Jefe de los “Narcos” ordena: “Rematen a esos perros y tómenles fotos, para demostrar que eliminamos al Cadete Peruano y su Perra”, otro dijo: “Mejor los llevamos Jefe, para asegurar el cobro de la recompensa ofrecida”.

Cuentan los lugareños, que en noches de luna llena, por las orillas del Lago, donde se produjo la balacera, se escucha aullidos muy tristes y tras la luz de la luna y las aguas plateadas del lago, se aprecia la imagen de un hombre con poncho, danzando y jugueteando con una perrita, todos coinciden en decir, es: “El Cadete Martín y su Pirula, dos almas en pena clamando justicia”. Relatan también,  que poco  después de la muerte de Martín y su perra, en una noche tormentosa, con rayos y truenos, los “Narcos” pretendieron desembarcar sus cargamentos, surgiendo de las aguas del Lago Titicaca, como el Dios Poseidón, un inmenso Cadete en forma de Cruz y en lugar de INRI, se apreciaba las incandescentes iniciales  del CMLP,  y de sus ojos y boca , salían lenguas de fuego, que como misiles se dirigían a las embarcaciones de los “Narcos”, quienes aterrorizados huyeron del lugar. Informando a sus Jefes, la imposibilidad de ingresar al Perú, por esa zona, por la presencia de un Comando Mundial de Legionarios Policías (CMLP), seguramente conformados por personal de élite, armados e implementados por potencias mundiales como los EE.UU. de Norteamérica.

Consultados acerca de  estos acontecimientos, el Cura, el Maestro y el “Varayoc” el más anciano del pueblo, dijeron: El primero: “Son manifestaciones milagrosas de Dios, a quien debemos alabar y agradecer en oración”; el segundo dijo : “Creo en los milagros, pero la solución está en proporcionar a nuestros hijos, una educación integral en ejercicio de valores, mejor legislación y gestión de nuestros gobernantes ”; el tercero dijo: ”Inclino mi cabeza ante los milagros, aplaudo la educación en valores y el mejor accionar de nuestras autoridades para el futuro, pero que hay con el presente, donde a diario mueren en el mundo, hombres, mujeres y niños por la drogadicción, y otros luchando contra el narcotráfico, a sabiendas que enfrentan a monstruos diabólicos, de miles de cabezas y tentáculos de poder sin fin, compradores de conciencias, e insaciables asesinos de la humanidad. Divino y claro ejemplo la del CADETE PERUANO Y SU COMPAÑERA, MARAVILLOSA AMISTAD DE ALMAS EN PENA,  CLAMANDO  JUSTICIA  DIVINA Y  TERRENAL”.
 
MUJER CON M...DE MANDO

Por:  Gerardo Felix Gonzales

Poesía ganadora de la medalla de oro
 
Siempre fue mi parecer
y del dicho, no te asombres
que el hombre que manda hombres
no puede mandar mujer.

Desde mi infancia he escuchado
medio en broma, medio en serio
que ante mujer no es misterio
ver varón arrodillado.
Ya la historia lo ha mostrado
que al capricho de mujer,
no vale ningún querer
de hombre pequeño o grande
es la mujer quien lo mande
siempre fue mi parecer.

Pongo el caso de Bolívar
Simón, Gran Libertador
Manuelita y su candor
Lo hizo perita en almíbar.
Dijo al sinsabor de acíbar,
el que mando cien mil hombres
"Aunque el camino le alfombres,
estarás en sus quereres"
mujeres, al fin, mujeres
y del dicho, no te asombres.

También le sucedió a Amat
Cuyo amor por Micaela
le hizo cantar a capella
"No me des la libertad".
Pa´ mayor identidad
"Perricholi" en sobrenombre
fue una actriz de gran renombre
que a pesar del deshonor
mostró al mundo más valor
que el hombre que manda hombres.

Hoy vemos con nuestros ojos
similar caso en "Nadín"
pues no hay quien le ponga fin
cuando está con sus enojos.
Ponga barbas en remojos
el hombre que está en poder
pues le puede suceder
cual envanecido dios
por mas que levante voz
no puede mandar mujer.
 
GENTE DE SERIO COLOR

Por:  César Huapaya Amado

Poesía ganadora de la medalla de plata
 
Viene a mi mente esta vez
una imagen de la infancia
que conserva su fragancia
y en rosa mi adulta tez.
Recuerdo de la niñez
a un moreno pescador
con gesto lleno de amor
que me extendía su mano,
al que veo como hermano:
gente de serio color.

Hoy se acogen en mi mente
ébano Olimpo de gloria
personajes en la historia
que presento diligente:
Luther King, Guillén ¡qué gente!
Owens, Lumumba ¡ay señor!
Mandela, Stevenson ¡flor!
Joe Louis, Clay con Pelé,
Ángela Davis se ve:
gente de serio color.

En mi patria Chavelilla
Francisco Congo su nombre
preclaro negro, gran hombre
que en Huachipa no se humilla.
Cristo de Pachacamilla
mi Nazareno en fulgor,
oh santo del gran amor
Martín de Porras, donado,
por la fe glorificado:
gente de serio color.

Por siempre recordaré
al buque y su Valentina,
Lucha Reyes cantarina
Luisa Fuentes y Anacé.
Mis versos le ofreceré
a Oblitas el precursor
Bartola Sancho un furor
Villanueva, Valeriano,
Mina, Bombón de la mano:
gente de serio color.

Gabino Ezeiza en mi oficio
don Santiago Villanueva
Hijinio que el verso eleva
los dos Vásquez Aparicio.
Ascues el cantor propicio
Canario negro el primor
Pablo Casas gran autor
Urcariegui y Santa Cruz,
del diamante sale luz:
gente de serio color.
 
CONTRASTE MARAVILLOSO

Por:  Luis Marroquín Espejo

Fotografía ganadora de la medalla de Oro

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DE LA SELVA SU RAYO

Por:  Alberto García Rodríguez

Fotografía - 4to. Puesto

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CERTAMEN CULTURAL 2013 - ENTREGA DE PREMIOS